Libertad de Prensa

Mi Columna
Eugenio Por domingo (30/7/2026)
España baja seis puestos en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa que elabora anualmente RSF (Reporteros Sin Fronteras). La causa se debe al “deterioro generalizado de las condiciones para ejercer el periodismo”. Según RSF, la criminalización del periodismo lastra la libertad de prensa en todo el planeta. En la actualidad la libertad de prensa en el mundo “cae a su nivel más bajo en 25 años”. España ha pasado del 23 al 29. Un consuelo: Estados Unidos ocupa el 64, Marruecos el 105, e Israel el110.

La preocupación por la capacidad del periodismo para fiscalizar al poder no es nueva. Robert Redford llegó a afirmar en 2016 que la película Todos los hombres del presidente “no podría hacerse hoy”, en alusión a las crecientes dificultades para desarrollar investigaciones periodísticas de largo recorrido. Esa cinta destapó las ´cloacas´ de la política estadounidense. Los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, investigaron el llamado Escándalo Watergate que acabó con la vida política de Richard Nixon.

RSF analiza y evalúa la situación del periodismo en 180 países y territorios. Los indicadores que emplean en su elaboración son: contexto político, marco legal y económico, contexto sociocultural y seguridad.

Algunas de las causas  son: el agravamiento de la salud económica del sector y de la precariedad laboral, el lawfare contra periodistas, la c reciente politización de los medios (incluidos los públicos), el aumento de la violencia contra profesionales y el marco legal existente.

La creciente polarización política de la sociedad se ha trasladado a los medios de comunicación, incluidos los medios públicos, lo que denota la nefasta utilización por parte del Ejecutivo: “La frontera entre información y opinión se desdibuja y debilita los estándares profesionales”, afirma RSF. Esa polarización afecta enormemente “al conjunto del ecosistema mediático, mermando su credibilidad”,  que incluye también a los medios políticos, estatales y locales.

La Corporación Radio Televisión Española (RTVE), que preside el periodista José Pablo López Sánchez, no queda al margen; ha caído en esa polarización, lo que contraviene la normativa y recomendaciones del Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios de Comunicación (EMFA).  Durante la Presidencia española del Consejo de la UE se alcanzó el acuerdo político sobre ese reglamento, posteriormente aprobado por el Consejo de Europa el 26 de marzo de 2024.

En relación a esa situación, RSF comenta lo siguiente: “El sector mediático español se enfrenta a un reto existencial: la precariedad laboral se ha hecho crónica, los periodistas tienen crecientes dificultades para acceder a salarios dignos y los modelos de negocio se ven profundamente afectados por la competencia de las plataformas digitales, que han erosionado los ingresos tradicionales.

Otro factor a tener en cuenta en esa pérdida de seis puntos, es el aumento de las acciones judiciales contra periodistas, las llamadas SLAPPs (Litigios Estratégicos contra la Participación Pública), que se emplean como mecanismo de intimidación. En algunos casos, incluso, se utilizan medidas coercitivas de control, a través de la publicidad institucional.

Diversos medios de comunicación sostienen que la publicidad institucional puede utilizarse como mecanismo de presión política. La misma crítica la han ejercido la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y otras organizaciones profesionales.

Asimismo, denuncian –también lo hace RSF- que se asignan fondos públicos a medios afines, lo que, según esos críticos, puede generar incentivos que afecten a la independencia editorial. Lógicamente la independencia periodística queda enormemente deteriorada. Diversos medios sostienen que la publicidad institucional puede utilizarse como mecanismo de presión política.

Eugenio Pordomingo

Las críticas se centran en que el reparto de la publicidad institucional podría favorecer a determinados medios.

RSF considera que el Gobierno no ha avanzado suficientemente en la derogación de los aspectos más controvertidos de la “Ley Mordaza”, o  en la persistencia de delitos de opinión; insuficiente aplicación del EMFA, así como en problemas generados por la polarización.

La situación de la libertad de prensa en España es, en términos generales, la de una democracia consolidada con garantías formales, pero con varios puntos de fricción y enfrentamiento que periodistas y organizaciones profesionales vienen denunciando desde hace años.

En definitiva, España ocupa una buena posición a nivel mundial, pero dentro de Occidente no queda tan bien. El ejercicio del periodismo, sobre todo en asuntos de investigación, se ve encorsetado debido a las trabas para acceder a información institucional.

La Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza), debería revisarse, su aplicación suele generar autocensura en los medios. Otro factor que perjudica a la libertad de prensa e información es la Ley de Secretos Oficiales de 1968, que sigue vigente. Estas normas otorgan al Ejecutivo instrumentos que, según diversos juristas y organizaciones de prensa, pueden limitar el ejercicio del periodismo de investigación.

Datos:
Los primeros países en libertad de prensa son Noruega , Países Bajo, Estonia, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Irlanda, Suiza, Luxemburgo, Portugal.., y España, en el puesto 29 por encima de Estados Unidos (64), Marruecos (105) e  Israel (110).


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