No estaban “desaparecidos”, habían resultado heridos, pero están activos

Teodoro Obiang Nguema.

Guinea Ecuatorial
E. P. (4/4/2020)
El día 4 de este mes publicamos  un texto, titulado Desaparecidos en combate que al parecer ha causado cierto pasmo en algún miembro de la cúpula del MLGEIIIR (Movimiento de Liberación de Guinea Ecuatorial III República).  La sorpresa, leve crítica, se debe a que en esa columna se decía lo siguiente: “Me llama la atención que desde que se hizo pública la sentencia del Tribunal Militar de Guinea Ecuatorial (juicio sumarísimo) contra los cuatro secuestrados en Sudán del Sur, no ha habido una respuesta contundente  del MLGEIIIR (Movimiento de Liberación de Guinea Ecuatorial III República) o del resto de los grupos opositores  guineanos. Me refiero, a una respuesta no violenta, sino a través de artículos, notas de prensa, escritos colectivos de denuncia, empleo de las redes sociales”.

No me retracto acerca de que no hubo una “respuesta contundente”  -no violenta, dije-  “del MLGEIIIR”  o del “resto de los grupos opositores  guineanos”. Pero si reconozcolo he sabido después que la Junta Directiva de ese movimiento emitió un comunicado el 30 del mes de marzo. En su momento no tuve conocimiento del mismo, de hecho tuvo escasísima difusión. Lamentable.

Tras leer ese comunicado, no tengo por menos que hacer alguna puntualización. En el primer párrafo se dice literalmente lo siguiente: “Hace cuatro meses que el MLGUEIIIR, gran parte de la oposición guineoecuatoriana, activistas guineo ecuatorianos y ciertos partidos e instituciones españolas se volcaron en la búsqueda de cuatro miembros del Movimiento, por una supuesta desaparición en tierras extranjeras, aparentemente en Juba, capital de Sudán del Sur”. Tengo que decir que por desgracia no hubo ese “vuelco” que se dice en esa nota de prensa en la “búsqueda de cuatro miembros del Movimiento, por una supuesta desaparición en tierras extranjeras”.

El 21 de noviembre del pasado año se publicó la primera noticia sobre el supuesto secuestro –aunque era evidente- de cuatro miembros del MLGEIIIR –después hubo más- en la que se aportaban datos del secuestro y la denuncia que días antes había puesto la mujer de uno de los secuestrados, Martín Obiang.

No hubo “palos de ciego”, ni mucho menos. Prueba de ello es que el dictador se vio obligado por la presión que tuvo desde diversas instituciones internacionales y españolas, entre ellas la Embajada de España en Malabo, para tener que verse obligado a “preparar” la mascarada de juicio sumarísimo y la presentación ante las cámaras de la televisión guineana de los ahora condenados.

Hay que recordar que Obiang negaba el secuestro y posteriormente no permitió que los secuestrados recibiesen la visita del embajador español.

Las “presiones” institucionales  contra el dictador guineano se debieron a las que a su vez  hicieron dirigentes del MLGEIIIR con el decidió apoyo de este digital, como en otras ocasiones hemos hecho con casos similares. No hubo “palos de ciego”.

Resaltar, eso sí, el apoyo de Izquierda Unida, en las movilizaciones ante el Ministerio de Asuntos Exteriores de España y la Embajada de Guinea Ecuatorial en Madrid, y otras a las que se sumaron militantes del movimiento, así como de otros grupos, entre ellos, CORED, ANRD y UP.

Al MLGEIIIR le sugiero que no gaste energías en hacer llamados al dictador guineano, pidiéndole que libere a los presos políticos, pues no lo hará. Hay que dirigirse a instancias internacionales y, una y otra vez, hacerse notar, denunciar todo lo que se pueda en los medios de comunicación. En España, por lo que se ve es complejo y harto dificultoso, pero a pesar de ello hay que “golpear”  y  “golpear” hasta que se consiga una importante campaña de crítica contra las barrabasadas de la dictadura guineana.

Hay que denunciar lo que se decía en el comunicado del 30 de marzo, el “siniestro deporte” del secuestro impune que practica Teodoro Obiang Nguema, al que, como se aprecia, nadie le pone impedimento ni le pide responsabilidades.

Que quede claro, que tras la sentencia de ese ilegal y macabro juicio sumarísimo, hubo al menos un comunicado del MLGEIIIR. Y denunciar que hay un exceso de silencio, también culpable, que practican algunos partidos de la llamada oposición guineana.

Espacios Europeos, Diario digital
La otra cara de la Política